United States
Marcando un hito de 50 años en Melville
Celebrando nuestro pasado e inventando el futuro en la belleza en Melville, Nueva York
Notas sobre la empresa, 22 may. 2018
Para muchas personas, la década de 1960 fue reconocida por la música, la moda y las tendencias. Para las Empresas Estée Lauder, esta década marcó un período crucial de crecimiento, incluida la expansión internacional y la presentación de dos grandes marcas: Aramis y Clinique. Para satisfacer el aumento de la demanda, la empresa intensificó sus operaciones con tres plantas nuevas de fabricación, siendo la primera la de Melville, Nueva York, en 1967.
La fundadora de la empresa, Estée Lauder, en Melville, Nueva York en 1970
Situada a unos 53 km al este de Manhattan, en unos terrenos de casi 65.000 m2, junto a la línea de ferrocarril adyacente a la carretera de Long Island, la fábrica de Melville fue diseñada para ser muy visible y ‘legible’ por Davis, Brody and Associates y el arquitecto Richard Dattner. La elegante estructura de dos pisos con una fachada de porcelana blanca ha sido celebrada por su excelencia arquitectónica. La publicación "Architectural Forum Magazine" la denominó como un ‘trazo blanco en una carretera abierta’, una descripción bastante acertada teniendo en cuenta el paisaje de aquella época.
Más allá de la estética de la planta aclamada por la crítica, también fue reconocida por la creatividad de su interior, ya que contenía uno de los sistemas de empacado y manipulación de materiales más avanzado de la industria. La fábrica se diseñó con dos pisos de altura para que los productos pudieran desplazarse por gravedad hasta las zonas de empacado. Fue construida con flexibilidad en previsión de las optimistas proyecciones de crecimiento, que se materializó rápidamente. En muy pocos años, el edificio se amplió hasta casi el doble de su tamaño original mediante un sistema de paneles de paredes móviles.
Leonard A. Lauder, Presidente Emérito, frente a las instalaciones de Melville, Nueva York, aproximadamente en 1970
Melville fue sin duda un caso familiar de los Lauder. Fue la visión de Leonard A. Lauder de crear una fábrica moderna y eficaz en Long Island. Jugó un papel decisivo en la selección de los terrenos, del arquitecto y los planos, y él mismo se encargó de lograr la demarcación de la propiedad. Cuando se terminó de construir la fábrica, Joseph Lauder dedicó mucho tiempo a supervisar las operaciones in situ. Se dice que ningún lote de productos Re-Nutriv de Estée Lauder se mezclaba a menos que él estuviera presente, ya que las fórmulas eran grandes secretos. Estée Lauder se implicó directamente en la formulación de productos y ningún producto nuevo se presentaba hasta que ella los probara personalmente.
Joseph H. Lauder, co-fundador de la empresa y esposo de Estée Lauder, en una fotografía de 1980 con Vicente Basmajian, primer Director Técnico de la empresa, que era conocido como Mr. B
A lo largo de los años, la fábrica Melville ha sido una fuente de innovación y orgullo para la empresa. Las instalaciones son la sede de un equipo multidisciplinario de científicos e inventores que posibilita que las marcas de la empresa aprovechen los últimos avances científicos. También alberga algunos de los sistemas de empacado y logística más avanzados tecnológicamente de la industria de la belleza. Las operaciones de Melville son ambientalmente eficientes y no generan residuos que terminan en vertederos, además de contar con sistemas para ahorro de agua y de lograr reducir su huella de carbono gracias a la energía solar.
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